jueves, 24 de noviembre de 2022

No hay dos sin tres

Sobre el fracaso en la petición del reconocimiento como María de Maeztu

Ochenta y seis con ochenta
puntitos en la maría.
Esto es una porquería
o una humillación sangrienta.
 
Se buscaba la excelencia,
los noventa y cinco puntos.
Pero inútiles presuntos
nos llaman en apariencia. 
 
¡Qué lejos del objetivo
se ha quedado la propuesta!
Más que excelente es funesta.
Trompazo definitivo. 
 
Como dijo Palomino
en los versos de Ramira
como que la Tierra gira
este grupo es cebollino. 
 
Eso sí, la culpa es
del centro que es muy malvado.
Su maldad nos ha obligado
a hacerlo todo al revés.

martes, 13 de septiembre de 2022

soneto sinónimo

Aburrido, pesado, estomagante,
monótono, sosaina, insoportable,
agotador, tardón, inaguantable,
tedioso, soporífero, cargante,

rutinario, tristón, desesperante,
cansado, rezongón, desagradable,
inaudible, petardo, interminable,
inexpresivo, rendido, sedante,

desganado, gris, árido, latazo,
plomo, tostón, sombrío, fatigoso,
lento, plasta, mediocre, coñazo,
incoloro, ceniciento, latoso,
plomizo, molestísimo, pelmazo
agobiante, inapetente y penoso.

viernes, 9 de septiembre de 2022

soneto (al) plúmbeo

Pesadísimo, plúmbeo, muy plomizo, 
aburrido, monótono, cansado, 
débil hilo de voz, tan apagado 
que en brazos de Morfeo me eternizo. 
 
No puedo soportar, ya visualizo 
el futuro cercano desmayado, 
dormido, muy dormido, más sobado 
que la Bella Durmiente con su hechizo 
  
Recurro a este soneto cual remedio 
para no acabar sentado del revés. 
El sueño me domina, es un asedio 
que va de la cabeza hasta los pies. 
La plática y la voz son solo tedio. 
Saber quién está hablando fácil es.

jueves, 1 de septiembre de 2022

versitos enfermizos

Dicen que un mal inhumano 
recorre estos andurriales 
y muchos terribles males 
acucian al veterano. 

Vesículas, huesos rotos, 
trombos y bíblicas plagas 
que han dejado como bragas 
a los genios y a los botos. 

¿Qué está pasando?, ¿qué ocurre?, 
¿qué diablo nos ataca 
y con saña nos machaca 
mientras el tiempo discurre? 

No nos engañemos más. 
El diablo es conocido, 
es terrible y muy temido: 
se llama vejez, nomás.

martes, 23 de agosto de 2022

El gafe (capítulo 1)

De física. Anécdotas, sucedidos y microrrelatos de ambiente científico, todos ellos reales

No parece especialmente adecuado hablar de una superstición infundada, como los gafes, en el ámbito de la ciencia. Sin embargo, en algunas ocasiones, hasta los científicos dudan. Ocurrió en el pasado con el conocido efecto Pauli y ocurre con el caso de esta historia. Cuando se trata del Dr. Donald Roper, es muy difícil no pensar que tantos sucesos, sostenidos a lo largo del tiempo, no le califiquen como el gafe oficial entre los científicos españoles. El Dr. Roper se considera a sí mismo como físico de partículas, pero la parte central de su carrera se desarrolló cuando esta disciplina no estaba todavía completamente definida. Así, eligió los anodinos polos de don Tullio (Regge) y los quiméricos pomerones como los grandes temas físicos sobre los que se asentaría su carrera. Inmediatamente, ambos se convirtieron en criaturas monstruosas del pasado remoto, hoy completamente extintas, superadas por las excelencias de la cromodinámica cuántica. Incluso podrían clasificarse ya dentro de los bestiarios, en pie de igualdad con la tarasca, el catoblepas, el basilisco y el dragón. El Dr. Roper se quedó sin tema de estudio, aunque todavía intenta revivir estos monstruos una y otra vez. Solo por esta desafortunada elección ya podría optar al calificativo de gafe, pero la historia no termina aquí ni mucho menos. Hay muchos otros sucedidos que hacen que el calificativo de gafe describa al Dr. Roper tan bien como el calificativo de alto describe al gran Arvydas Sabonis.

El primero del que se tiene constancia histórica sucedió en una de las reuniones bienales de la Real Sociedad Española de Física. No se recuerda el número exacto de esa reunión, pero sí que se celebró en Madrid a finales de la década de los setenta, o quizá a principios de la década de los ochenta, del siglo XX. El Dr. Roper era entonces un joven investigador, con las ambiciones que todo joven investigador poseía en aquel momento. La más destacada de ellas era convertirse en catedrático de física, preferentemente nuclear. En aquello momentos no había especialidad científica más retrechera. Tanto, que cualquiera de las universidades españolas era igualmente buena, no importaba el lugar. Lo que importaba era el tema. Por supuesto, para conseguirlo era necesario el apoyo de alguno de los grandes prebostes de la época.

Ignoro si estaba escrito o fue una consecuencia del puro azar, pero ocurrió que el carácter crítico y el verbo excesivo del Dr. Roper no le ayudaron en esa loable empresa. En uno de los descansos de la reunión bienal, rodeado de otros jóvenes doctores, dio rienda suelta a su oratoria desbocada y apabullante. Entre sus comentarios se deslizó uno especial. El Dr. Roper está dotado de un cierto gracejo literario, que demostró, una vez más, en esta ocasión. Y así, tirando de comparación, realizó a sus interlocutores una pregunta retórica: “¿Os habéis fijado en la pinta de gitano robagallinas que tiene el profesor Pérez?”. El acre y ofensivo comentario hubiera supuesto un éxito para el Dr. Roper en cualquier otra ocasión, pero lo que observó esta vez es que las caras de los receptores de tan osada cuestión cambiaban de color. Unas al blanco, otras al rojo y hasta alguna de ellas emitió una sonora carcajada. Ante tal reacción, que, como parece evidente, sólo podía significar una cosa, el Dr. Roper se volvió lentamente, para encontrar, claro, al profesor Pérez detrás de él, escuchando su comentario con rostro de perdulario ofendido. Ni que decir tiene que este profesor Pérez era uno de los grandes prebostes cuyo apoyo era indispensable para llegar a catedrático. Cuando el Dr. Roper lo vio alejarse, pensó para sus adentros que con él se iba su cátedra.

Pero la cosa no para aquí. En el siguiente descanso, el Dr. Roper, incontenible, indesmayable y dotado de una energía extraordinaria, volvió a dar rienda suelta a su hiperbólica locuacidad, relatando con el máximo detalle y con especial animadversión al profesor Pérez, su aventura anterior: “¿Sabéis lo que me acaba de pasar? Estaba comentando con un grupo de estudiantes la pinta de gitano robagallinas que tiene el profesor Pérez y... ¡lo tenía detrás! De esta me quedo sin...”. La reacción de sus contertulios, para su asombro y desgracia, le resultó bien conocida. Las caras mudaron de color, unas al blanco, otras al rojo y hasta alguna de ellas emitió una sonora carcajada. No había lugar a dudas. El Dr. Roper se volvió, para encontrar lo que sabía y no quería: el rostro del profesor Pérez de color rojo lava, a punto de estallar, mirándole con expresión de leopardo de las nieves en actitud de ataque.

El Dr. Roper no consiguió nunca la cátedra de física nuclear a pesar de su larguísima carrera, pero su fama como gafe oficial de la ciencia española comenzaba a afianzarse. Desde ese momento, esa fama no hizo más que aumentar. Pero eso ya es argumento de otro relato.

miércoles, 1 de junio de 2022

Dicciemario (tomo V)

 

A

aniversario: Cumpleaños. Si es de aluminio (por ser el décimo) y del H, evento pesadísimo que se repite y se extiende por doquier sin que se sepa el motivo de tal interés.

atrasos: Pagas vencidas y no cobradas por los investigadores de mierda, que recibidas con varios años de retraso, arruinan a los científicos de mierda con el IRPF. 


C

claustro: Reunión de pastores (con lo que eso significa). Órgano donde participa hasta el Tato (valeroso torero), pero cuyos representantes serán pocos y bien elegidos. No se sabe por quién ni cómo, pero bien seguro.


D

distancia: Alejamiento entre personas, solo efectivo en el restaurante. Dicen que es el olvido, pero yo no concibo esa razón.

divulgador: Artista sin sentido del ridículo capaz de disertar sobre los choques entre naranjas para producir sandías... y ¡hasta regaderas! (escalares, eso sí).


E

estabilización: Proceso mítico, del que se dice que se convocará de manera inminente desde hace varias décadas.


H

HWW: Extraños símbolos de significado oculto, solo accesible para los iniciados, que se repiten de manera incesante y machacona. Parecen estar relacionaos con el aluminio (véase aniversario), pero esta relación no se ha confirmado de manera fehaciente.


M

mascarilla: Artilugio de tres capas de polipropileno, cuyo uso está limitado a los cinco metros que separan la barra del bar de las sillas. No se conoce la razón de esta imposición, aunque parece estar relacionada con la distancia (véase distancia).


N

normativa: Imposiciones absurdas relacionadas con las mascarillas y las distancias, nadie sabe cómo. Son especialmente apreciadas por los sindicalistas, sin que se tenga noticia del origen de tal aprecio.


O

ondas: Perturbaciones periódicas. Si son gravitacionales, lo más de lo más. Olvídense de ArDM (véase ArDM).


P

pisito: Piso pequeño. Si es en Canfranc, lugar de perversión donde sobra gente y faltan camas.

protones: Partículas compuestas y energéticas. Cuando vienen, provocan nerviosismo generalizado y sudores fríos.


Q

quiniela: Boleto en el que se introducen cifras una vez al mes. Tiene que ser rellenado, validado por el superior, procesado y no se sabe cuántas cosas más, por si viene una inspección. Algunos afirman que una vez se usaron, aseveración que no ha podido ser confirmada.


T

tornillo: Pieza metálica para enroscar, que aparece en las ruedas de ciertos vehículos automóviles sin que se sepa la razón. Si está oxidado, parte faltante en el mecanismo de las cámaras, según CMB.




martes, 26 de abril de 2022

Décimas enmascaradas

Para conmemorar la sabia decisión de seguir con careta mientras todo el mundo se descubre. Las cosas de los sabios...

Adiós a la mascarilla
si está usted fuera del centro.
Pero si se queda dentro,
tapado hasta la barbilla.
Esto es una maravilla
como no se ha visto antes.
Los señores importantes
dicen que todos tapados
por feos y por pesados.
¡Qué científicos brillantes!


En todo lugar normal
destaparnos ya podemos.
Pero no nos desboquemos.
En ese centro genial
energético, ambiental
tecnológico y fetén,
fíjense ustedes qué bien:
no te puedes destapar,
so pena de propagar
los virus a tutiplén.