miércoles, 18 de julio de 2018

La lengua de los sueños

De física. Anécdotas, sucedidos y microrrelatos de ambiente científico, todos ellos reales

Los científicos también son seres humanos. Este hecho trivial tiende a olvidarse en medio de los conceptos complicados, las matemáticas avanzadas y el lenguaje intimidante de la ciencia, pero nadie puede evitar su naturaleza; los científicos tampoco. Muchas de las reuniones de trabajo que se suceden sin interrupción en los grandes laboratorios ponen de manifiesto este hecho más que cualquier otra situación. Cuando un ponente de aspecto gris, voz queda, pasión inexistente y tema plúmbeo expone sus trabajos rutinarios, la visita que Morfeo hace a los oyentes es demasiado amable como para que se nieguen a acogerlo.

En el último quinto del siglo XX, en el laboratorio de física de partículas más importante del mundo, esta situación se produjo una vez más. Este hecho, por habitual, no tendría mayor relevancia si no fuera porque esta vez hubo un detalle que lo hizo diferente. Un fornido ruso describía sin pasión, con monotonía, sin color y con un inglés incomprensible las características de algún detector avanzado que jamás se construiría, y que no interesaba a nadie salvo quizás a algún miembro del KGB identificado como secretario científico. Entre los asistentes a tan apasionante discurso uno destacó por encima de los demás. Tras cinco minutos de discurso, cuando un 20% de los asistentes se habían abandonado al dios de los sueños; otro 40% intentaba acceder a esa avanzada herramienta de comunicación de la época: el correo electrónico y el resto borrajeaba el artículo que se había imprimido sin poderlo leer por puro sopor; eso sí, todos poniendo caras de gran atención y haciendo gestos de afirmación ante la monotonía del soviético, uno de los asistentes llamó la atención de un pequeño grupo. No paraba de realizar gestos extraños, una mezcla peregrina entre el ceño fruncido para quitar de entre los dientes ese molesto trozo de naranja, el cuello jirafero para asomarse y la angustia del ahorcamiento. Según afirma uno de los miembros de ese grupito: "...yo estaba muy asustado, creía que le estaba dando un ictus...". La gesticulación continuó durante muchos minutos, tantos como se alargó la pesadísima exposición del ruso.

Cuando el suplicio soviético llegó a su final, fue aderezado por los consabidos aplausos, que son el despertador de ese prudente y durmiente 20%. Llegó entonces el momento de descansar e ingerir tanto café como fuese posible en 20 minutos, antes de volver al interior de la sala para repetir la operación con otro ponente igualmente interesante. En este momento de relajamiento, varios de los asistentes asaltaron, preocupados, al autor de los gestos: "¿Estás bien? ¿Qué te pasa?". La respuesta confirma el enunciado del inicio: "No me pasa nada. Tan solo trataba de tocarme la campanilla con la punta de la lengua para no dormirme".

Cualquier método vale para intentar hacer frente a Morfeo. Pero el resultado siempre es el mismo: nadie se acuerda de lo que dijo el ruso.

Sartor resartus

De física. Anécdotas, sucedidos y microrrelatos de ambiente científico, todos ellos reales

Fue el gran humorista Miguel Gila la primera persona que me puso en contacto con el método "assimil" para aprender inglés. Mucho tiempo después, no recuerdo muy bien cómo, cayó en mis manos el libro que lo apoyaba. Era un volumen tamaño bolsillo, de tapa dura y encuadernado en tela, de color amarillo. Hace mucho que no lo veo, seguramente se perdió en alguna mudanza. Para mi asombro, los chistes de Gila estaban allí escritos. Tal y como don Miguel los contaba.

Hubo un tiempo en el que los españoles no éramos muy buenos con los idiomas. Hoy en día, en el ámbito de la ciencia, esto puede parecer increíble, pero ocurría. Todavía quedan restos de esta época, no tan lejana, notables en el caso de los políticos. Algunos por falta de capacidad, y otros por haber tenido formación francófila, muchos científicos españoles no hablaban inglés. Pero todos conocían el "assimil", gracias a Gila.

En uno de los grandes laboratorios internacionales de física de partículas, el grupo de la universidad estadounidense de Northeastern tenía sus despachos justo enfrente del grupo español. La colaboración entre los dos grupos era estrecha. por eso, no resultaba sorprendente que el director del grupo norteamericano, hoy juzgado por corrupción, pasase al despacho del grupo español a preguntar por alguien. Ese día fue como todos los demás. El físico americano soltó una larga parrafada en la lengua de Faulkner, seguramente preguntando por uno de los jefes del grupo español. Pero el interlocutor que tenía ese día no era el mismo de siempre. Por eso, después de aguantar la murga anglosajona, respondió, recurriendo al "assimil", la frase más popular del método: "My taylor is rich". No había entendido ni una sola palabra. El americano, reprimiendo un gesto de asombro infinito, haciéndose cargo de la situación y tirando de la natural flema de sus primos del otro lado del charco, se limitó a responder: " Oh, really?"

La historia, sin embargo, acabó bien. En el despacho de los españoles había otro físico, que sí hablaba inglés, y que, tras recuperarse del ataque de risa, pudo atender, a duras penas y entre carcajadas, al colaborador norteamericano.

lunes, 26 de febrero de 2018

Disparos

con Blas Cantor

Apuntes, por P. Ch.

Debo mi primer contacto con Cioran a la beneficiosa influencia de don Blas Cantor. Inmediatamente advertí semejanzas entre los dos personajes. Dice Fernando Savater que “Cioran fue siempre un pensador religioso… lo que pasa es que es un religioso contrariado. Nunca le perdonó a Dios que no existiera”. Exactamente lo mismo que le pasa a don Blas; quiere creer, pero no puede. Como a don Blas, a Cioran le fascina España, pero no llega a entenderla. Según Santacroce, para Cioran "...Su sentimiento de la existencia está constantemente saltando de un polo a otro, de la negación a la afirmación…". Como nuestro eterno estudiante. Una semejanza más se puede destacar. El libro del que se extraen estos disparos está escrito en estilo aforístico. Frases breves, de factura bellísima e interpretación oscura. Como le gusta a don Blas, para disertar sobre cada una de ellas durante horas. Disfruten de estos disparos; acaso no sean más que el prólogo de ese libro que B. C. nunca escribió: "vindicación de la decadencia".

Disparos, tomados de "de lágrimas y santos", E. Cioran.  

Un pueblo entra en decadencia cuando empieza aburrirse y el universo se transforma en una tarde de domingo.

La aurora conoce ideales; el ocaso solo ideas.

El ocaso de un pueblo coincide con su máxima lucidez colectiva.

El único argumento contra la inmortalidad es el aburrimiento.

No existe sino un fracaso: haber dejado de ser niños.

El mérito de la religión es haber sabido dar una dirección a la locura.

El fracaso es el paroxismo de la lucidez.

¿Qué te queda ya, sino rumiar tu tedio?


Solo el burdel puede salvarnos temporalmente del terror de la muerte... Y de la histeria de eternidad.


A excepción de la materia, todo es música. Es la emanación última del universo.


El nihilismo ruso es el que más se asemeja a la mística española.


Con Dios es fácil terminar cuando te has hartado de él. Un argumento, pero definitivo: el hastío.


¡Qué estrecho vínculo existe entre la fisiología y la eternidad!


Dios no es sino la nada suprema.


El delirio y Dios se sustentan uno a otro.


Rusia y España, países preñados de Dios. Lo llevan en sus entrañas.


Los pueblos mueren sin escapatoria.


Las fuentes de lo sublime en Bach son la meditación de la muerte y la nostalgia del cielo. Mozart no tiene ni una ni otra.


El tiempo es solo un marco para las soluciones; la muerte es la solución definitiva.


Solo la música puede devenir sustancia en el vacío absoluto.


viernes, 23 de febrero de 2018

Una, dos y tres

coplillas a vuelapluma

Aunque le pongamos peros,
la unidad es una solo:
igual que los agujeros
de la flauta de Bartolo.

Dos hacen las divisiones.
Dos, como las dos orillas, 
dos, como las dos castillas
y dos, como los cojones.

Tres experimentos hay 
que relucen más que el sol:
ceemese,ceemese
y el solenoide muon.

Para acabar en torero
al inicio hay que tornar,
los directores contar
y el número sale... cero.

sábado, 10 de febrero de 2018

Décimas al igual

Inspiradas por el mensaje de MIJM y todo lo demás

Este día del invierno,
el de la niña en la ciencia,
nos honran con su presencia
jóvenes niñas de hodierno.
Y para que sea eterno
se celebra ese gran día
con una fotografía
que tan solo tiene un pero:
si es usted un caballero...
mejor que venga otro día.


Queridas, hoy celebramos
el día de las científicas
muy sabias y muy magníficas,
todas juntas lo petamos.
Así que os invitamos
a que os hagais un retrato
sin pasar ese mal rato
que tanto nos incomoda.
Ni un tío habrá que nos joda.
¡Qué se vayan de inmediato!


Esas niñas que visitan
la sala Miguel Marquina
son pura esencia divina
por los años que nos quitan.
Si los hados no lo evitan
nos vamos a retratar
con ellas sin invitar
a esos tíos que por tan feos,
y lo digo sin rodeos,
nos lo iban a reventar.

Es el día de la ciencia
pero solo por mujeres
con que si tu no lo eres,
caro, no tienes de conciencia.
Si haces acto de presencia
sin cromosoma X doble
sonará por ti un redoble
de tambor atronador
y aunque se hace sin rencor
se te atizará un mandoble.


Si el género fuera tiña
¡cuántas tiñosas hubiera!
pero... ¡ay!, si no lo fuera...
en el día de la niña.
Con todas haciendo piña
pobre de aquel que se acerca
dando una vuelta de tuerca
al mensaje que le advierte
de que le espera la muerte
si insite de forma terca.
 

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Premios anuales de la Academia Riman - V


En la villa y corte de Madrid, a 28 de diciembre de 2017.

Reunido el Jurado de los Premios Anuales de la Academia Riman, integrado por los excelentísimos Dr. Ing. Palomino Chichinabo, que ejerce como presidente, Prof. Marco Testa D'ovo, que ejerce como secretario y el Dr. Jofreu Sácaro, que ejerce como vocal, acuerda, por unanimidad, conceder:
  • El premio churrito de oro a la suprema incompetencia, completa ineficiencia, desmesurada indolencia y sibilina iniquidad del comité ejecutivo de la UdEMdMCFP. Esta agrupación se distingue por incumplir sistemáticamente sus propios estatutos, usurpar la identidad de un departamento al completo y conseguir hundirlo (aún más) en el abismo en poco menos de 2 años. Todo ello haciendo gala de ecuanimidad y fiabilidad dignas del bachiller Trapaza, y transparencia propia de la camarilla de Fernando VII. Esta incompleta lista de deméritos, junto a muchos otros que ni siquiera es necesario destacar, de tan conocidos, le hace merecedor indiscutible de este prestigioso galardón.

    Hace entrega del premio La Interventora, tocada con la cabeza de Solimán el Magnífico. Lo recoge Su Excelencia, orgullosísimo de la insuperable labor realizada.
  • El premio porra de oro a la Colaboración VIRGO, capaz de organizar una desastrosa rueda de prensa donde por poco se carga el premio Nobel de 2017. En el más puro estilo italiano, la ministra llegó tarde, la URL cambió en varias ocasiones sin previo aviso, la transmisión se cortó en repetidas ocasiones y para remate final, se pusieron al descubierto resultados secretos de la colaboración LIGO durante varias horas, al parecer, por un descuido. Por si esto fuera poco, los tensores de los espejos se resquebrajaban y su aportación a la medida de la colisión de dos estrellas de neutrones fue... no ver nada.

    Hace entrega del premio Alvaro Vitalli, digno representante del esperpento italianini.
  • El Buñuelo Especial del Jurado a don MABdL (una vez más), por su incansable mangoneo, su personal mamoneo y su característico regodeo en la desastrosa organización del IMFP2018. A pesar de los estatutos de la Academia, nos ha sido imposible evitar esta concesión, ante la indesmayable labor realizada por el premiado, imposible de ignorar, incluso en su estado de avaro jubileta consolidado.
    Como reconocimiento adicional se le entrega un jamón con denominación de origen Guijuelo.
  • El premio Pepe Gotera a la Colaboración CTA, por los cimientos del telescopio grande que se está construyendo en La Palma. No han durado ni siete días, a pesar de la ardua labor que un equipo especializado en construcción avanzada desarrolló durante meses. Actualmente, y de acuerdo con el ilustre personaje que da nombre a este galardón, se está intentando chapucear con inyecciones de cemento armado. No hay mal que por bien no venga, sin embargo. Con un telescopio más inclinado que la Torre de Pisa seguro que se ven los rayos gamma rasantes como VIRGO las estrellas de neutrones, o hasta mejor.

    Entrega el premio el responsable de los PM de Double Chooz, única persona a la altura de los logros conseguidos por CTA.
  • Mención especial del jurado a don CLM (de nuevo debemos decir que una vez más) por su exacerbado cinismo y su cobardía sin igual, comparables tan sólo a las del buscón llamado Pablos. No hay peor cuña que la de la misma madera: cuando perteneció a la élite (política) se le daba un higo la ciencia, las sumas, los programas y callaba como una p... Ahora que no es más que "catedrático de física (rigurosa)" produce más literatura barata que el vizconde Ponson du Terrail.
El jurado ha valorado múltiples aspectos para la concesión de los  premios y está en condiciones de asegurar que los premiados no son una referencia capital de la ciencia y la cultura de nuestro tiempo.

Y en prueba de conformidad, suscribe conjuntamente la presente ACTA, en la fecha y ciudad arriba indicadas.

martes, 14 de noviembre de 2017

Desmentidos y garapullos X

Para refrenar un otoño que se alarga en mentiras, encarecimientos y autoalabanzas

No cejan en su empeño las malas lenguas, blasonando, echando la gloriosa y difundiendo falsedades que un azote como el que aquí se expresa se siente en la divina obligación de seguir desmintiendo, aun con el riesgo de acabar como los albigenses de Montsegur.
  • No es verdad que se vendan navajas de Occam en algún lugar inconcreto del sótano del ed. 2. Basta con mirar alrededor y tratar de hacer cualquier trámite para convencerse de ello. Como decía Alfonso X al contemplar los epiciciclos, las deferentes y las ecuantes, "... si hubiese estado presente en el momento de la creación, le hubiera aconsejado al buen Dios algo más sencillo ...".
  • No es cierto, aunque se haya difundido de manera persistente, que las tupidas barbas de algunos nuevos elementos sean postizas. Nada más lejos de la realidad. Lo que sí parece más postizo que la peluca de Madame de Pompadour es la excelencia. A fin y al cabo, la sabiduría popular lo recoge desde hace mucho tiempo: dime de qué presumes, y te diré de qué careces.
  • Debemos desmentir de manera rotunda el insidioso rumor que afirma que el IA ha contratado como fotógrafo personal al Mono Naruto. A pesar de las indiscutibles habilidades del primate catarrino, el IA no necesita ayuda alguna para aparecer en más fotos que Karlie Kloss, aunque con bastante menos encanto, como es evidente.
  • Resulta asaz pertinente, en los oscuros tiempos que corren, aclarar que la Somma Alianza no tiene nada que ver con un anillo de bodas, a pesar del compromiso que (para algunos) parece suponer, ni tampoco es un grupo de ejércitos históricos dispuestos a dar batalla a las huestes enemigas tras unirse por la gracia de Dios. Más bien se trata de una de las posibles realizaciones prácticas de las huestes de Monipodio, recién creada y con ánimo de lucro.
  • Aunque para algunos resulte asombroso e increíble, nos vemos en la obligación de recordar que las sillas (sobre todo si son de armazón metálico) no poseen ADN. Tal perogrullada, digna del Adivino de Marchena, ha sido recientemente difundida por un empleadillo próximo a la jubilación (amén) con aspecto de proxeneta barato, afirmando que una malhadada silla pertenecía, por su ADN, al gabinete. Ignoramos de dónde puede proceder tal afirmación, pero insistimos en desmentir tamaño dislate, so pena de que llegue a instalarse en la cultura popular, con el daño irreparable que supondría. No queremos imaginar los disgustos que traería la ganadería sillil, ni el esfuerzo ciclópeo que entraña su cruce, en aras de mejorar la especie.
  • Anda por ahí el rumor, exagerado y sin fundamento, que en el despacho sin nombre se alberga un gabinete de monstruosidades y prodigios, donde entre otras cosas se puede encontrar: la cabeza reducida de un pseudozeus dodoniano que habitaba en el Edificio 2; un borrador de informe destinado a un comité de expertos con menos de 3000 palabras; una foto dedicada por M.A.B.L. y dirigida a Stephen Weinberg; un abogado del estado enganchado a una interventora en botella de formol tipo Melchior; un testículo de aspecto humano y posiblemente perteneciente a un D.G.; un busto sin terminar de M.D.D.M., al que le falta nariz y oreja izquierda, firmado por J.G.F.; los calzoncillos de un corredor de fondo y saltimbanqui aficionado; un par de mamíferos teratológicos de pequeño tamaño conservados en baño de argón liquido; una pipa que ya no tira de un futuro profesor de investigación; una córnea de I.A con la imagen de Santa Rita, patrona de los imposibles; el gemelo desgarrado, tras un corto esprint, de M.C.C. y un tendón de Aquiles de becario; un mañatrón portátil que pesa 500 kilos y la primera versión de un artículo de CMS descubriendo la supersimetría. Nada mas lejos de la realidad, lo único que sale de ese despacho cada vez que se abre es un olor rancio y caduco, característico del centro.

Fábulas breves

Sin moraleja

Inspiradas en las del gran Augusto Monterroso, con la esperanza de que hagan pensar (o no).

EL GRILLO DIRECTOR

Hace mucho, mucho tiempo, en un país muy lejano, un día del frío invierno, el grillo Director entró en la reunión, para asombro, admiración y extrañeza de todos los presentes. No precisamente porque entrase el Director, sino por el insólito hecho de que hubiese una reunión. Dio la casualidad de que el Director entró justo cuando el grillo profesor daba a los grillitos su exposición en la que les explicaba que el experimento enorme era el mejor y el más bello de todos, porque se producía en un lugar adecuado y se medían muones, no como otros que se dedican a medir tonterías sin sentido.

Al escuchar aquello, el Director, que era un grillo muy muy muy viejo, asintió repetidas veces con la cabeza y se retiró a consultar su teléfono móvil, que comenzó a sonar antes de que tomara asiento, muy satisfecho de que en el Departamento todo siguiera como siempre.

Y LOS SUEÑOS, SUEÑOS SON

Érase una vez un físico de la UdEMdMCFP que soñaba que era el portavoz de un experimento, que a su vez soñaba que era un brillante teórico recogiendo un premio en Estocolmo por haber predicho una partícula nueva que se descubre en el experimento del que forma parte un físico de la UdEMdMCFP...

KOAN REINTERPRETADO

Si su teoría dice que hay nueva física, el universo es tal como es. Si su teoría dice que no hay nueva física, el universo es tal como es.

jueves, 2 de noviembre de 2017

La silla

La silla del gabinete,
un teléfono perdido,
un jefe desaborido:
situaciones de sainete.

De Ambrosio es la carabina
en la cueva de Agapito,
es la espada de Benito:
Estulticia jacobina.

Hacer de cascaciruelas,
ser como san babilés,
el cerebro del revés:
vocación de apagavelas.

martes, 3 de octubre de 2017

¡Ahora sí!

El Premio Nobel de Física 2017

Hace muy poco, en el año 2015, se celebraba el centenario de la formulación de la teoría de la relatividad general de Einstein. A lo largo de dicho año se recordó de diferentes maneras el histórico evento, aunque siempre muy por debajo de lo que la magnitud de lo celebrado merece, en mi modesta y parcial opinión. Sin embargo, dicha celebración ha alcanzado ahora la magnitud adecuada, que, por supuesto, es científica. En este tiempo se ha verificado de manera directa la última de las grandes predicciones de la teoría, la existencia de las ondas gravitacionales, hecho que, además, ha sido reconocido con el Premio Nobel de Física 2017. Ahora sí.

Según la teoría de la relatividad general, la fuerza de la gravedad se debe a la curvatura del espacio-tiempo, producida por la materia y la energía. Esta descripción de la fuerza de la gravedad implica la existencia de las ondas gravitacionales. Cuando un objeto (cualquier objeto) cambia su estado de movimiento, arrastra consigo al espacio-tiempo, provocando una ola en su estructura. Estas olas son las ondas gravitacionales. Por lo tanto, como se lee en muchos lugares, estas ondas son distorsiones del espacio-tiempo. Lo que esto significa es que al paso de una de tales ondas, lo que se observa es un cambio en las distancias que separan los objetos, que cambian de manera oscilante, provocando alejamientos y acercamientos. Las distancias se estiran en una dirección y se comprimen en la dirección perpendicular de manera alternativa. Esta pauta característica es la que se busca en los laboratorios dedicados al estudio de las ondas gravitacionales.

A pesar de que cualquier objeto que cambie su estado de movimiento las produzca, es muy difícil observar las ondas gravitacionales. La razón es su extrema debilidad. La fuerza de la gravedad es, con una enorme diferencia, la más débil de las cuatro interacciones fundamentales. Debido a esto, las ondas gravitacionales solo alcanzan una intensidad suficiente como para ser detectadas cuando son producidas por los fenómenos más violentos que ocurren en el universo: colisiones de agujeros negros o estrellas de neutrones, explosiones de supernova o el mismo big bang.  Las señales que se observan hoy en día se deben a eventos cataclísmicos, que lanzan al espacio una cantidad inimaginable de energía. Y aun así, ha habido que desarrollar un instrumento capaz de medir con una formidable precisión para poder detectar el paso de esas ondas.

Para hacernos una idea de la violencia de estos sucesos, la primera onda gravitacional jamás detectada, GW150914, que llegó a la Tierra en septiembre de 2015, se originó hace unos 1.300 millones de años en una galaxia muy lejana, cuando dos enormes agujeros negros, de masas 29 y 36 veces la masa del Sol, chocaron para fundirse en otro agujero negro todavía más grande, de unas 62 veces la masa del Sol. A pesar del tamaño y la masa de estos objetos, la fusión se produjo en menos de dos décimas de segundo. En este tiempo cortísimo, se liberó una cantidad de energía correspondiente a la diferencia entre la suma de las masas de los agujeros iniciales y la masa del agujero negro final, es decir, 3 veces la masa del Sol, en forma de ondas gravitacionales. Estas cifras indican la producción de una explosión invisible, pero sobrecogedora. Durante esa escasa décima de segundo, el choque de agujeros negros fue más brillante que todas las estrellas del cielo juntas, pero solo en ondas gravitacionales. Sin embargo, esta monstruosa explosión cósmica produjo distorsiones apenas perceptibles (menores que el diámetro de un protón) cuando llegó a los instrumentos que la observaron en la Tierra.

De hecho, la detección de las ondas gravitacionales ha supuesto una auténtica hazaña tecnológica, solamente posible gracias a unos sistemas de detección impensables hace poco tiempo. Esos increíbles instrumentos son los interferómetros LIGO (Laser Interferometer Gravitational-waves Observatory), dos enormes instalaciones en Hanford (Washington) y Livingstone (Louisiana), en EE. UU. Cada uno de los detectores LIGO usa dos rayos láser perpendiculares, tal y como lo dispusieron en su famoso experimento Michelson y Morley, pero con brazos de una longitud de 4 km cada uno. Los rayos láser se preparan cuidadosamente para conseguir que sus ondas interfieran de manera destructiva y dejen el detector final sin señal. Cualquier alteración del camino que siguen los rayos láser deshace la interferencia destructiva, dando una señal en el detector final. Si una onda gravitacional pasa por el detector, alarga un brazo y acorta el otro de manera alternativa, provocando un característico patrón oscilante. Como hemos dicho antes, el cambio que provocan las ondas gravitacionales es menor que el radio de un protón. Para ser capaces de medir distancias tan pequeñas, los espejos que reflejan los rayos láser y definen la longitud de los brazos están completamente aislados de cualquier movimiento externo. Además, hay dos de tales sistemas para aumentar la sensibilidad. Una onda gravitacional produce el mismo patrón en ambos, pero con unos milisegundos de retraso, que es el tiempo que tarda la onda gravitacional en recorrer los aproximadamente 3.000 km que los separan a su velocidad natural de desplazamiento, la de la luz. El patrón temporal que se mide permite distinguir el choque de estrellas de neutrones del choque de agujeros negros o cualquier otra fuente, aún más exótica si cabe, capaz de producir ondas gravitacionales.


Esquema del interferómetro LIGO. (crédito de la imagen: Real Academia Sueca de Ciencias)

Conviene recordar que, lato sensu, las ondas gravitacionales ya habían sido descubiertas, aunque de manera indirecta, en los años 70 del siglo XX, cuando Hulse y Taylor comenzaron a medir el cambio en el periodo de rotación del púlsar binario PSR-B1913+16. Este cambio solamente se puede explicar como consecuencia de la pérdida de energía que sufre el sistema por la emisión continua de ondas gravitacionales. El trabajo mereció el Premio Nobel de Física en 1993.

LIGO ha conseguido la evidencia directa de estas ondulaciones del espacio. Pero lo realmente importante no es el descubrimiento en sí mismo, sino que se ha abierto un nuevo canal para recoger información acerca del universo. Como consecuencia de la primera detección directa de ondas gravitacionales, se ha descubierto una nueva población de objetos cuya existencia ignorábamos, los agujeros negros con masas de decenas de veces la del Sol, que quizá sean una parte importante de la enigmática materia oscura, y se ha observado por primera vez un sistema binario de agujeros negros. Por otra parte, es importante señalar que las ondas gravitacionales dan información muy diferente a la que nos ofrece la luz, abriendo un nuevo campo de la astrofísica, que puede llevarnos a nuevos descubrimientos. La astrofísica con ondas gravitacionales permitirá explorar la naturaleza de la materia oscura y de la energía oscura. Son el único fenómeno que da acceso observacional a campos gravitatorios tan intensos como los que caracterizan a los agujeros negros o las estrellas de neutrones, donde se pueden realizar test únicos de la teoría de la relatividad general, inaccesibles en los laboratorios terrestres o del sistema solar. Cuando se empiecen a detectar las ondas gravitacionales generadas por colisiones de estrellas de neutrones, se podrán utilizar para medir distancias cósmicas con enorme precisión. Finalmente, las ondas gravitacionales son la única sonda que permitirá observar directamente fenómenos como los primeros instantes del universo, sin limitación. Se podría observar el mismo big bang si se construye el detector de ondas gravitaciones adecuado.

El Premio Nobel de Física 2017 reconoce el enorme esfuerzo realizado por la colaboración LIGO, su éxito en la detección de ondas gravitacionales y la inauguración de un nuevo campo de la astrofísica y la cosmología, galardonando a Kip Thorne y Rainer Weiss, dos de las personas que propusieron el experimento, y a Barry Barish, el primer director de la versión actual del mismo. Enhorabuena.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Desmentidos y garapullos IX

Pensamientos caniculares

Aclaración inicial: El texto que sigue se escribió en pleno verano, aunque no ha visto la luz hasta las postrimerías de la ardiente estación, en parte por los rigores propios del estío y en parte, acaso mayor, por la natural tendencia de este que les escribe a caer en las garras del segundo de los pecados capitales. Aclarado este punto, les dejo con la correspondiente entrega de los tan necesarios desmentidos. ¡Qué sería de nosotros sin ellos!

Aunque la sabiduría popular asegura que "por bestia suele pasar quien en verano quiere caminar", siguiendo nuestra vocación de azote indesmayable, ignoramos este sabio consejo y nos ponemos en marcha literaria, con el objetivo de siempre: hacer honor a la verdad. Una vez más, y para intentar aliviar el letargo vacacional, salimos a la palestra a desfacer entuertos y enderezar rumores.

•  Lenguas viperinas han propagado el falso rumor de extraños fenómenos fantasmales, espectrales y, al parecer, paranormales en un despacho noble de la planta baja de cierto edifico de un centro de investigación. A saber, que el cuadro ajado y marchito del emérito monarca aparece todas las mañanas dado la vuelta, mostrando la efigie esplendorosa de Su Excelencia. Nada más lejos de la realidad. Lo más probable es que no haya nada paranormal en el caso. Seguramente son movimientos microsísmicos con origen indeterminado en la planta superior y que anuncian el esperadísimo cambio de guardia.

• Nos comenta un aguerrido paparazzo que acaba de volver de Venecia, que cierto I.A. ha sido visto sorbiendo con pajita una copa de Spritz en la playa del Lido. Nos sorprende tal falta de estilo y, tras una ardua investigación hemos sabido, de una fuente absolutamente fiable, que la realidad era muy otra. Ese gran personaje intentaba rememorar la estancia del profesor von Aschenbach en el hotel Des Bains mientras degustaba un Bellini bien frío acodado en la barra de El Chiringuito celebrando el premio de su estudiante.

• En los mentideros del edificio de administración anda corriendo un mordaz chisme que afirma que de tan gris, el nuevo director se confunde con el gotelé de su despacho. Ni siquiera podemos afirmar o desmentir tal hecho, al susodicho apenas se le siente salvo cuando despacha con la intervención y se le calienta la vela.

•  Es incierto y contrario a la verdad que el jefe de ingeniería de una presunta unidad de supuesta excelencia se haya pasado tres meses buscando entre los desechos de una quincallería una correa de transmisión para la trócola del mítico plóter con el loable objetivo, eso sí, de imprimir los planos de la medalla de una ilustre academia, que se otorgará el próximo otoño. Todo el mundo sabe que para hacer una o (aunque sea enorme) solo hace falta un canuto.

• Aunque debemos reconocer que no se le ve desde hace un tiempo, la ausencia prolongada del técnico residente del despacho P1-14 no puede deberse a que haya sido devorado por las cucarachas mutantes que, según cuentan los rumores, habitan en la bobinadora. Se nos ocurren otras posibilidades: que se encuentre de vacaciones en el Lido cámara de foto en mano, que esté buscando repuestos en todas los desguaces de Madrid para cualquier proyecto de tecnología punta o quizás esté despanzurrado boca abajo en la sala Marquina fruto de los microseísmos que vuelven del revés el cuadro de Su Majestad.